Saltar al contenido

ERP para Mac

Facturar en un Mac sin virtualizar Windows

Estudios de diseño, agencias, productoras, arquitectos, fotógrafos: hay muchos sectores donde la oficina entera trabaja con Mac. Y en casi todos ellos se repite la misma escena: un Mac con una ventana de Windows abierta en una esquina, solo para facturar.

Virtualizar Windows en un Mac para usar el programa de gestión funciona, pero tiene un coste continuo: licencias, memoria, actualizaciones de dos sistemas y problemas con impresoras, PDF y certificados. Un ERP nativo de macOS, como SigPyme, se instala y se usa como cualquier otra aplicación del Mac.

Cómo se llega a virtualizar

Nadie lo elige por gusto. Pasa porque el programa de facturación que recomendó la gestoría, o el que ya usaba la empresa, solo existe para Windows. Así que se instala una máquina virtual —Parallels, normalmente—, dentro se instala Windows y dentro de Windows, el programa. Y funciona.

El problema es lo que no se ve el primer día.

Lo que cuesta de verdad

Licencias que se renuevan

La herramienta de virtualización se paga por suscripción, y Windows necesita su propia licencia. Son costes que se suman cada año al del programa de gestión, sin aportar nada a la gestión.

Dos sistemas que mantener

Windows dentro del Mac necesita sus actualizaciones, su antivirus y sus reinicios. Es un segundo ordenador que hay que cuidar, aunque viva dentro del primero.

Memoria y batería

La máquina virtual reserva una parte importante de la memoria del Mac mientras está abierta. En un portátil se nota en la batería, y en un equipo con poca memoria, en todo lo demás.

Impresoras, PDF y certificados

Es donde aparecen los problemas del día a día: la impresora que en el Mac funciona pero en Windows no, el PDF que se guarda en una carpeta que no se encuentra desde macOS, el certificado digital que hay que instalar dos veces. En los Mac con procesador Apple Silicon, además, Windows funciona en su versión para ARM, y algunos programas antiguos o sus controladores dan guerra.

El soporte

Cuando algo falla, ¿de quién es la culpa? ¿Del programa, de Windows, de la máquina virtual o del Mac? Con tres capas entre el usuario y su factura, cada incidencia empieza por averiguar dónde está el problema.

La alternativa: un programa nativo

SigPyme es una aplicación nativa de macOS. Se instala como cualquier otra, abre en su propia ventana, imprime con las impresoras del Mac y guarda los PDF donde el usuario espera encontrarlos. Sin máquina virtual, sin licencia de Windows y sin un segundo sistema que mantener.

Y no obliga a que toda la oficina tenga Mac: SigPyme también funciona en Windows y en Linux, con los mismos datos. Si administración usa un PC y diseño usa Mac, trabajan sobre la misma información. Lo explican en masqueideas.com en SigPyme es multiplataforma.

Tiene todo lo que se espera de un programa de gestión —presupuestos, pedidos, albaranes, facturación con VeriFactu, almacén, TPV, cobros y contabilidad—, así que no hay que renunciar a nada por trabajar en Mac. Lo que implica VeriFactu lo contamos en VeriFactu: qué tiene que hacer un programa de facturación.

¿Y la gente que ya factura en Windows?

Cambiar de programa no significa empezar de cero. Clientes, proveedores y artículos se pasan del sistema anterior, y el cambio se planifica para un momento tranquilo, normalmente a principio de trimestre o de año, para que no queden series de facturas partidas a mitad de ejercicio.

Toda la información sobre la facturación en Mac está en tipicocantabria.com, el ERP para Mac, y el análisis detallado de virtualizar frente a usar un programa nativo, en ERP para Mac: por qué seguimos virtualizando Windows.

¿Das soporte a empresas que trabajan con Mac?

La pregunta que más te hacen es qué programa de gestión poner. Como Partner SigPyme tienes una respuesta nativa, y la implantación la facturas tú.

Quiero ser Partner SigPyme Llamar al 610 112 271