Del ERP a la tienda online: para qué sirven los microservicios y Creator
La tienda online se monta en un mes. El problema llega en el sexto: los precios de la web ya no coinciden con los del programa, hay artículos agotados que se siguen vendiendo y alguien dedica las mañanas a pasar los pedidos de la web a la gestión. Casi nunca falla la tienda. Falla que vive separada de todo lo demás.
Los microservicios son las puertas por las que otras aplicaciones —una tienda online, un catálogo, una extranet, la app de un comercial— consultan y escriben en los datos del ERP sin copiarlos. SigPyme Creator es la herramienta con la que se construyen esas aplicaciones sobre SigPyme, integradas con la propia gestión.
El problema de las dos bases de datos
Cuando la tienda online tiene su propio catálogo, la empresa mantiene dos: el del programa de gestión y el de la web. Cada precio nuevo, cada artículo dado de baja y cada cambio de stock hay que hacerlo dos veces. Y lo que se hace dos veces a mano, antes o después, se hace una sola.
Los pedidos tienen el problema contrario: entran por la web y hay que pasarlos a la gestión para prepararlos, facturarlos y descontar el stock. Otra vez, a mano.
Qué cambia con los microservicios
La idea es sencilla: el artículo, su precio y su stock viven en un solo sitio, el ERP. La tienda no guarda una copia: pregunta. «¿Cuánto cuesta el artículo 4210 para este cliente? ¿Cuántos quedan?». Y cuando alguien compra, el pedido no se envía por correo para que alguien lo teclee: entra directamente en la gestión.
- Un precio cambia en el ERP y cambia en la web, porque la web lo lee de ahí.
- El stock baja con una venta en tienda física y la web deja de ofrecer lo que ya no hay.
- El pedido de la web aparece en SigPyme listo para servirse, igual que uno que hubiera tomado un comercial.
Y esto no se queda en la tienda online. Con los mismos servicios se construyen otras piezas:
- Catálogos para enseñar el producto a los clientes, con sus precios de tarifa.
- Extranets donde cada cliente consulta sus pedidos, albaranes y facturas sin tener que pedirlos por correo.
- Aplicaciones para comerciales, en el iPad o en el móvil, con los clientes, las tarifas y el stock a mano en cada visita.
- Integraciones con otros sistemas que la empresa ya usa.
Seguridad: abrir sin exponer
Que otras aplicaciones lean los datos del ERP no significa abrir la base de datos a internet. En SigPyme, la versión con microservicios es también la de los privilegios por perfil: cada usuario, y cada aplicación, accede solo a lo que le corresponde. La extranet de un cliente ve sus facturas, no las de los demás; la app del comercial ve las tarifas, no los costes.
Y Creator, ¿qué pinta aquí?
Los microservicios son la puerta; Creator es la forma de construir lo que pasa por ella sin empezar cada proyecto desde cero. Con Creator se crean tiendas, catálogos, extranets y aplicaciones que quedan integradas dentro de la propia gestión, no como un añadido por fuera que haya que sincronizar.
En SigPyme, Creator viene incluido en la versión de microservicios. Qué se puede construir con él lo contamos en Creator y microservicios.
Por dónde empezar
Nunca por la tecnología. Se empieza por una frase del tipo «los pedidos de la web los pasa alguien a mano cada mañana» o «los comerciales llaman a la oficina para saber si hay stock». De ahí sale qué servicio hace falta primero. Un catálogo, una tienda o una extranet se pueden poner en marcha por separado, y cada pieza nueva reutiliza lo que ya existe.
Si la gestión todavía no está ordenada, conviene empezar por ahí: una tienda conectada a un circuito de venta que funciona mal solo consigue que los errores lleguen antes. Lo contamos en el circuito de venta sin teclear dos veces.
Para profundizar: SigPyme Microservicios, catálogos y tiendas online y, en tipicocantabria.com, microservicios explicados desde el Mac.